COMUNICADO EN EL CONTEXTO DE LA VISITA DE LA CNDH A LAS COMUNIDADES DE LA MONTAÑA BAJA DE GUERRERO QUE CONFORMAN AL CIPOG-EZ

AL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL

AL CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO

AL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA

A LAS REDES DE REBELDÍA Y RESISTENCIA

A LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES

20 de octubre de 2021

El pasado 18 de octubre llegó a nuestras comunidades un grupo de observadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), luego de reiterados intentos con todos los niveles de gobierno, luego de tantos asesinatos, torturas, desapariciones, secuestros, extorsiones, emboscadas, fabricación de delitos con sus respectivas ordenes de aprehensión; luego de solicitar y recorrer todas las instancias institucionales, papeleo y más papeleo; luego de promesas incumplidas y abundante palabrería proveniente del gobierno federal, estatal y municipal; luego de movilizaciones, bloqueos carreteros, denuncias; luego de la solidaridad de colectivos y organizaciones, así como de un mitin afuera de la CNDH. En medio de tanta violencia y tanta muerte, luego de tanta resistencia y organización…

Finalmente la Comisión Nacional de Derechos Humanos llegó a nuestras comunidades.

¿Qué esperamos? Que documenten el dolor que recorre y marca la vida de niños, niñas, hombres y mujeres, abuelos y abuelas; esperamos que digan la verdad; esperamos que el gobierno Mexicano escuche a esta Comisión, porque a nosotros no nos ha escuchado, al contrario, nos ha menospreciado, censurado, difamado, criticado, olvidado. Esperamos que el nuevo gobierno de Guerrero de la Cuarta Transformación, encabezado ahora por Evelyn Salgado Pineda, mire la situación que se vive en la Montaña Baja de Guerrero, que reconozca la existencia de los grupos criminales conocidos como “los ardillos” y ¨los rojos”, su vinculación con el mal gobierno, su cercanía con el PRD y personajes como Celso Ortega y que los desarticule, desde la cabeza, que se encuentra dentro del PRD, en la fiscalía del estado, en la policía municipal, hasta los pies. En zonas enteras se siembra la amapola y se da libremente el tránsito de la droga, las extorsiones y los desplazamientos que tienen como fin último la expropiación de nuestro territorio para la explotación minera prácticas de sobra conocidas y que son el motivo de tanta violencia en el estado por el control territorial y por el control de quienes habitamos en él; motivo también por el que decidimos organizarnos. En resumen, esperamos que hagan el trabajo que sus antecesores, empezando por Héctor Astudillo, decidieron no hacer.

Es común que los gobiernos entrantes culpen a los gobiernos salientes de la crisis que existe en el estado de Guerrero, nosotros y nosotras, no olvidamos y hoy se lo recordamos. Esperamos, por la vida de nuestras comunidades, que miren hacia el abajo que vive entre la pobreza y la violencia. Sepan que no estamos esperando más palabras vacías, promesas incumplidas. Esperamos justicia y nuestros brazos siempre estarán arriba exigiendo justicia; esperamos que los niños y niñas de nuestras comunidades puedan vivir sin el miedo de ir a la escuela por las incursiones de “Los Ardillos”, que nuestra gente pueda vivir libre sin el riesgo de ser asesinados, secuestrados, torturados por estos grupos de la delincuencia organizada que nos cercan y acechan en las carreteras, que matan sin el mínimo sentido de humanidad, porque es para ellos más importante el dinero, que la vida de quienes queremos vivir digna y libremente.

Sabemos que en unos días Andrés Manuel López Obrador volverá a estar en Guerrero, sin haber hecho nada por nosotros y nosotras le reiteramos que no luchamos por cargos públicos, no somos financiados por ningún partido, nosotros luchamos por la vida, porque grupos del crimen organizado como “los ardillos” y “los rojos” operan con la complicidad del mal gobierno; le decimos que nuestros dolores y demandas no están para sus juegos. Le preguntamos al presidente: ¿de qué nos sirve un programa social si a la vuelta están los criminales acechando para extorsionarnos o asesinarnos. Para nosotros en el intenso ahora lo más importante es la seguridad para nuestras comunidades.

También decimos que la Comisión Nacional de Derechos Humanos que nos visita, si decide decir la verdad, no dirá nada más que lo que ya hemos denunciado y que muy seguramente el gobierno entrante de Evelyn Salgado conoce; aunque también podríamos pensar que no conoce la situación de la Montaña Baja de Guerrero y que tiene toda la intensión de conocerla. Esperamos que pueda existir una intervención directa y una solución pronta a nuestras justas demandas, que se escuche nuestra voz; nosotros y nosotras, los pueblos Nahuas que integramos al Consejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata, no somos los enemigos a vencer; existimos por la ausencia de justicia, de libertad, democracia, existimos porque decidimos vivir.

Mientras tanto, seguiremos insistiendo, luchando por la vida que la resistencia crea.

Atentamente:

Consejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata