Repudiamos la represión a la comunidad Otomí

Tlalpan, 19 de diciembre de 2020.

Al Congreso Nacional Indígena – Concejo Indígena de Gobierno A la Sexta Nacional e Internacional

A la Red Contra la Represión y por la Solidaridad

A los medios y tercios libres, autónomos o como se llamen

A los pueblos del mundo

A todos los corazones que laten abajo y a la izquierda

Denunciamos que el mal gobierno de la Ciudad de México que se autodenomina de la Cuarta Transformación ha demostrado este 17 de diciembre que es tan solo una nueva cara de los mismos represores, bandidos y traidores de siempre. A pesar de los acuerdos alcanzados con los compañeros de la comunidad Otomí residente en la Ciudad de México, quienes ocupan el edificio que hasta el pasado doce de octubre fue la sede del ministerio de colonialismo interno llamado Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), en virtud de los cuales en estas fechas iniciarían los trabajos de demolición de diversos predios, como parte de los trabajos para la construcción de vivienda digna, acuerdos alcanzados con el secretario de gobierno del mal gobierno de la ciudad, José Alfonso Suárez del Real, fueron atacados por policías de Claudia Sheinbaum, esposados y secuestrados, siendo remitidos en dos grupos a instalaciones distintas del Ministerio Público, sin que en ningún momento justificaran las acciones represivas, pues no había falta alguna que perseguir. Solo la denuncia y la acción inmediata de numerosos compañeros y redes ejerció la presión necesaria para que el mal gobierno rectificara y liberara a nuestros compañeros, entre quienes se hallaba el Concejal de la comunidad Otomí Filiberto Margarito, así como el compañero Diego García Bautista, asesor de la comunidad.

A nosotros nos queda muy claro que se trató de un acto de venganza por la toma del edificio que por años perteneció al INPI, al exhibir los lujos y vicios de su titular, el traidor Adelfo Regino, y su auténtico papel, que es el de cooptar, dividir, traicionar, como es el caso de la traición orquestada contra el pueblo guarijío y ahora la indiferencia y el silencio ante la dignificación que de su antigua sede hace la comunidad Otomí.

Abrazamos la dignidad y entereza de nuestros compañeros, a quienes abrazamos y reconocemos, al tiempo que repudiamos la hipocresía y la saña de la actuación de la autodenominada cuarta transformación del viejo PRI.

Responsabilizamos al capataz López Obrador y a su caporal en el DF, Claudia Sheinbaum, por la integridad física y mental de nuestros compañeros y reiteramos nuestra denuncia del despojo, el desprecio la explotación y la represión que a beneficio de los grandes capitales, siguen perpetuando bajo un falso disfraz de izquierdistas que nadie les cree.

Ante los embates fascistas a lo largo y ancho de México en contra de los muchos rostros que uno somos, redoblamos nuestro compromiso con nuestra lucha, que contraria a la de los malos gobiernos, es por la vida.

¡Nunca más un México y un mundo sin nuestros pueblos originarios!

¡Muera el mal gobierno!

¡Para todos todo, para nosotros la alegre rebeldía!

Red de Resistencia y Rebeldía Tlalpan