Pronunciamiento de la Red de Resistencia y Rebeldía Tlalpan contra el golpe fascista en Bolivia

A las hermanas y hermanos bolivianos

A la Sexta nacional e internacional

A los pueblos de México y el mundo

Con profunda indignación y rabia vemos hoy a las hordas fascistas perpetrar un golpe de estado en Bolivia. 81 años después de la Noche de los Cristales, psicópatas fascistas queman y destruyen las casas de líderes y representantes de los movimientos indígenas, de funcionarios públicos y de militantes del Movimiento Al Socialismo (MAS), agreden a quienes identifican como funcionarios, activistas o militantes, provocando que el presidente constitucional del estado plurinacional de Bolivia, Evo Morales, renunciara a su cargo, en un intento por frenar la violencia de esas bestias.

Quienes participamos en la Red de Resistencia y Rebeldía Tlalpan rechazamos este ataque fascista en contra, no solo del gobierno boliviano, sino, sobre todo, en contra de las organizaciones sociales, mayoritariamente campesinas e indígenas, que, más allá de coincidencias o diferencias que cada uno pudiera tener con este proceso, han transformado la realidad de la mayoría del pueblo boliviano, obteniendo indicadores muy favorables en la calidad de vida de las clases explotadas.

Llamamos la atención sobre las muestras de odio y racismo que esas hordas están desplegando en Bolivia y acusamos al clero, a la oligarquía terrateniente y al gobierno estadounidense por este atentado contra nuestras hermanas y hermanos bolivianos y los responsabilizamos por los crímenes que esos lacayos imperiales puedan cometer.

A los pueblos bolivianos les decimos que no están solos, que acá, desde este pequeño espacio en la ciudad de México nos hacemos eco de su digna resistencia que, desde ahora, están desplegando en contra del avance fascista y que estaremos atentos a los acontecimientos, hasta que la agresión fascista sea derrotada.

Hacemos un exhorto a los pueblos de México y el mundo a condenar este horror y apoyar la lucha que habrá de emprender el pueblo boliviano para recuperar su libertad lo antes posible.

Esta no es un agresión contra Evo Morales o el gobierno boliviano, es una afrenta a los pueblos de Bolivia y de todo el continente. Es una guerra de despojo de los recursos naturales como el litio y el gas, y un paso más en la preparación del ataque a Venezuela. Así lo percibimos, y nos asumimos agredidos igualmente.

¡Nunca más un mundo sin los pueblos originarios!

¡Nunca más al fascismo!

¡Muera la muerte, viva la vida!