Denunciamos el crimen de estado del gobierno chileno contra nuestro hermano mapuche Camilo Catrillanca

Al hermano pueblo mapuche

Al Concejo Indígena de Gobierno

Al Congreso Nacional Indígena

Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional

A la Sexta Nacional e Internacional

A las Redes de Resistencia y Rebeldía, Redes y Mesas de Apoyo al CIG

A los tercios compas

A los pueblos del mundo

A todos los corazones que laten abajo y a la izquierda

Como resultado de las políticas de militarización fascistas que los gobiernos entreguistas de América Latina están implantando, acordes a lo que les dicta el imperio norteamericano, nuestro hermano mapuche Camilo Catrillanca ha sido asesinado por las fuerzas especiales de Carabineros del Comando Jungla, mismas que atacaron a la comunidad de Temucuicui, en la Araucanía. Además de la muerte provocada a Camilo, nieto del lenko de la comunidad Ignacio Queipul Millanao, se reportan varios heridos, al menos uno de los cuales recibió un disparo en la cabeza. Los invasores militares dispararon ráfagas en contra de la comunidad en diversas ocasiones.

Denunciamos la responsabilidad del vicepresidente chileno Andrés Chadwick, del presidente Sebastián Piñera, y de toda la cadena de mando en estos crímenes de lesa humanidad.

Rechazamos los burdos intentos de criminalización de nuestros hermanos mapuche, en un vano intento por justificar un crimen de estado.

Llamamos la atención en que este, y no otro, es el únco resultado esperado a la estúpida o cínica decisión de emplear a militares, aunque sea con nuevo uniforme y disfrazados de policías, en funciones de seguridad pública, aunque nos queda claro que no se trata de un error estratégico, sino de un plan para culminar el despojo a nuestros pueblos bajo un disfraz de legalidad.

Exigimos la retirada del Comando Jungla de las comunidades de la Araucanía y el desmantelamiento de esa agrupación militar entrenada en tácticas terroristas para atacar al pueblo bajo la lógica de que es “el enemigo interno”.

Nos pronunciamos contra todo intento de utilizar a fuerzas castrenses en labores de control social, como lo están haciendo los gobiernos de corte fascista en Chile y Brasil, o como pretende hacerlo el nuevo régimen obradorista en México.

A nuestros hermanos mapuche, toda nuestra solidaridad y un abrazo fraterno. Esta herida también es nuestra.

¡Marichiweu!