Pronunciamiento ante el ataque terrorista a la Escuela Normal Rural Mactumactzá

Al Concejo Indígena de Gobierno
Al Congreso Nacional Indígena
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
A la Sexta nacional e internacional
A los compañeros de la Escuela Normal Rural Mactumactzá
A los compañeros de la FECSM
A los estudiantes universitarios
Al pueblo de México

Hoy, tan solo tres días después del cobarde ataque del estado en contra de los estudiantes del plantel Azcapotzalco del CCH mientras realizaban una manifestación pacífica en CU ante la impostura de un porro en la dirección de su plantel, entre otros reclamos, el mal gobierno vuelve a reprimir a la juventud que solo busca estudiar y trabajar. En esta ocasión, el senador por Chiapas Manuel Velasco Coello quien fungirá como gobernador interino de Chiapas, en sustitución del gobernador Manuel Velasco Coello, reprimió la manifestación pacífica que los estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumactzá realizaban exigiendo plazas laborales y contra la burda imposición del ya mencionado gobernador-senador.

Repudiamos este artero ataque y hacemos responsable al polifacético Manuel Velasco, así como a los políticos al servicio de la clase dominante que en un sainete legaloide lo colocaron como su propio interino, por las víctimas y daños provocados por esta nueva muestra de terrorismo de estado.
A nosotros nos parece claro que lo que se busca es crear un clima de inestabilidad en las instituciones educativas para justificar mayor represión, militarización, impedir la organización estudiantil y privatizar la educación, haciendo pasar tales medidas como dolorosas pero necesarias, fieles a los cánones neoliberales. Preocupan las declaraciones de hoy del presidente electo, pues sus conocidas ambigüedades podrían estar ocultando amenazas veladas contra grupos de estudiantes organizados y que no se sometan a sus lineamientos.

Hacemos un llamado a los compañeros adherentes a la Sexta, a las redes de apoyo al CIG y a la comunidad nacional e internacional para mantenerse atentos ante el creciente clima de violencia contra estudiantes, maestros, periodistas y mujeres en México, y a los compañeros normalistas les reiteramos nuestro incondicional apoyo, aunque sea muy pequeño.

¡Muera la muerte, viva la vida!